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El juego de la vida
Seleccionar esta vez un tema para mi columna fue bien difícil pues la preocupación, la impotencia y la frustración se apoderaban de mi mente y no podía producir nada. Me preguntaba cómo iba a poder motivar a otros en momentos en los cuales acabo de ser cesanteada de mi empleo, al cual le dediqué muchas fuerzas y energía en estos últimos años. El día que recibí la carta tenía planificada una comida en la tarde con mi familia para celebrar que mi hijo lo habían seleccionado estudiante del mes, destacando en él, el valor del respeto. Demás esta decir que no pude celebrar de la manera que él hubiese esperado.
Mientras buscaba ideas para mi columna pensaba en la posibilidad de usar este espacio para descargar todas esas emociones negativas, pero como me ha enseñado mi primo adorado, ese sería el camino más fácil y lo que cualquier persona haría, y ese nunca ha sido mi norte. Así que comencé a buscar en mis libros algún tema que nada tuviera que ver con mi situación, pero eran temas forzados. En esa búsqueda encontré un libro que había olvidado que tenía y que hace mucho tiempo leí “Actitud de Vencedor” de Maxwell y comencé a leer todas aquellas cosas que sabía pero que no podía ver.
Y fue así que decidí utilizar este maravilloso espacio para ayudarme y ayudar, y lograr ver mi situación oscura en una oportunidad llena de luz. Muchos dicen que todo en la vida tiene un propósito y yo reafirmo que es nuestro deber encontrarlo. Al abrir el libro de Maxwell encontré estas palabras “las corrientes de aire de la vida nos sacan de nuestro lugar y tratan de impedirnos alcanzar nuestras metas. Un temporal inesperado puede cambiar nuestra dirección y nuestra estrategia. Debemos ajustar nuestro pensamiento continuamente para que podamos vivir bien.”
La actitud es como la sal que le da gusto a la comida, es un sentimiento interior que se expresa en nuestro comportamiento. Por lo tanto, no importa lo que pase en mi vida, yo decido y tengo el control absoluto de mi actitud y eso es maravilloso. Si observamos a nuestro alrededor veremos personas que se quejan constantemente de todo lo que sucede en su vida y eso les devuelve la vida, problemas, miseria y mala suerte. Sin embargo, si vemos la vida de manera excelente recibiremos resultados excelentes. En ese instante decidí que no seré más víctima, ese no es mi papel ni el de los padres de niños con discapacidad que hemos enfrentado situaciones tan difíciles.
Todo lo que he logrado en mi vida ha sido por mi actitud hacia todas las experiencias que he vivido, siempre he tomado el control y he decidido luchar. Si analizo todo lo que he pasado en esta última semana, puedo comprender el juego de la vida… el día que pensé que todo acababa, terminé celebrando con mi familia el valor del respeto.
Ese seguirá siendo mi norte, el respeto a la vida, a la felicidad, a mi familia y a mi ser… y eso, al igual que la actitud, lo decido yo.
Si deseas compartir tus experiencias, tienes preguntas o sugerencias, puedes escribirme a: luchando_conamor@yahoo.com |