Año 10 - Mar. - Abr. 2008

San Juan, Puerto Rico
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Acoso Escolar en Niños con Autismo y otros Impedimentos

Por: Dra. Manuela González

 

El abuso a la población de autismo ha existido desde tiempos remotos. Un mito es que el niño o adulto con autismo no tiene sentimientos humanos reales por lo que se justifica este acto.

Existen innumerables casos legales contra adultos que cuidan a estas personas, que han abusado de ellos “tratando de controlar su conducta”. Muchos han pasado desapercibidos por la dificultad que tienen las personas con autismo de comunicar lo que les pasa. El estudiante con autismo se le hace más difícil detectar y entender la naturaleza de la conducta del que acosa, por lo tanto, le es más difícil defenderse, alejarse e informar estas conductas.

Algunas características de las personas con autismo son: dificultad en la interacción social e interpersonal; dificultad en la comunicación verbal y no verbal; e interés limitado en las actividades y los juegos de las otras personas. Debido a esto, el estudiante autista se aparta de los demás. Los otros estudiantes, al no entender las razones, los ven más débiles y blancos fáciles de acoso. El estudiante que acosa tiene necesidad de poder y de dominar a otros, derivando placer en el abuso, por lo que pueda dar pie al acoso del estudiante autista. Puede entonces comenzar un patrón de conductas que pueden variar desde menor a mayor intensidad. Se ha encontrado que las personas con impedimentos son: victimizadas en una proporción de 4 a 10 veces más; en alto riesgo de volver a ser víctimas; abusadas por un período más largo, incluso en sus hogares y en sus familias; y no tienen recursos para reconocer, resistir y buscar alternativas.

Las situaciones de acoso pueden ser físicas tales como: pegarles, poner el pie para que se caiga, halar el pelo; emocionales como: insultos, amenazas, no dejar que participen en los juegos y crear rumores para desprestigiar al otro; sexuales, como tocar las partes privadas; económicas, como el robarle sus pertenencias y cibernéticas, como mandarle mensajes insultantes por el correo electrónico.

Para que ocurra el acoso escolar, según el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, 2005 es importante que se cumplan con 3 criterios entre los siguientes: la víctima se siente intimidada, se siente excluida, siente al agresor como más fuerte, las agresiones van aumentando en intensidad y las agresiones suelen ocurrir en privado.

Algunas medidas que se pueden tomar en la escuela para evitar estas situaciones son: orientar a los estudiantes regulares sobre los impedimentos de otros estudiantes, enseñarles a tolerar las diferencias interpersonales e incorporarlos en actividades con ellos. Se debe enfatizar en el clima escolar los buenos modales, el sentimiento de preocupación por los demás, la comunicación positiva, el aprendizaje cooperativo y la enseñanza de las destrezas sociales. Los padres pueden ofrecerse de voluntarios en las escuelas de sus hijos, involucrarse en las actividades escolares y proveer buenos modelos de respeto a la autoridad.

Es importante que cuando su hijo le diga que lo están molestando, usted le exprese que no acepta este tipo de conducta es decir que no se debe dejar dar ni que lo insulten y que tampoco lo haga él. Enséñele a expresar sus sentimientos de una forma positiva sin recurrir a la violencia. Trate de entender los sentimientos del niño, cooperar en la búsqueda de soluciones y comunicárselo a los maestros y director escolar de forma positiva. Debe pedir ayuda de maestros, trabajadores sociales o consejeros.

Como maestros, es importante que se escuchen a los padres y a los estudiantes, se aumente la supervisión en los lugares donde se da el acoso, evitar que el niño se quede solo, comunicárselo a los padres de los niños que están envueltos en el acoso y hacer dinámicas de grupo en sus salones para tratar la situación que esté ocurriendo. Debe contar con la ayuda de los profesionales escolares. Todos los adultos y los estudiantes de la comunidad escolar son vitales para prevenir o tratar las situaciones donde ocurre el acoso escolar.

La autora es directora de Paso a Paso. Tel. 787-288-7941; 638-3145.