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La salud: derecho de todos
Hace unos meses uno de mis estudiantes del curso de psicología me habló sobre una película titulada Sicko de Michael Moore que trata sobre el sistema de salud en los Estados Unidos y lo compara con los sistemas de salud en Inglaterra, Francia, Canadá y Cuba. Inmediatamente me interesó muchísimo y la semana pasada tuve la oportunidad de verla.
Esta película nos presenta un retrato de cómo trabajan las aseguradoras de salud en todos los Estados Unidos; cómo los grandes intereses manejan la salud y cómo se benefician de la vulnerabilidad de los seres humanos. Presenta casos de personas que mueren por falta de cirugías no aprobadas por el plan médico, personas que deben escoger entre una extremidad de su cuerpo u otra porque su plan médico no le cubre dos y personas que han perdido todo lo que tienen por los altos costos de sus tratamientos. Esto lo compara con la manera en que se maneja la salud en otros países, algunos de ellos tan cercano como Cuba.
Moore viaja a cada uno de los países que mencioné e investiga cada uno de los sistemas de salud. A diferencia de los Estados Unidos, existen países en donde la salud no es una preocupación económica para sus habitantes. Países en donde no existen tarjetas de planes médicos, ni mensualidades, ni sistemas de facturación, ni sistemas de cobro, ni aprobaciones, ni deducibles, sólo existe una conciencia colectiva de que la salud es un derecho que tienen todos y cada uno de ellos.
Algunos de ustedes se preguntaran por qué hablo de esto en mi columna y es que en nuestro país es un lujo la salud y nosotros los padres de niños con discapacidades hemos vivido en carne propia la impotencia de no poder hacer más por no tener los recursos económicos necesarios para enfrentar situaciones medicas de nuestros hijos. Nosotros, mis queridos guerreros, hemos perdidos noches enteras pensando en cómo vamos a hacer para cubrir los gastos médicos de nuestros hijos, nosotros pasamos nuestra vida pensado qué va a pasar con nuestros hijos cuando nosotros no estemos, ¿quién cubrirá los gastos que conlleva el vivir en una sociedad que le pone precio a nuestra a salud y la de nuestros hijos?
Creo que debemos como sociedad comenzar a hablar sobre un seguro de salud universal, la salud no debe tener colores, ni mucho menos debemos penalizar a una persona que no recibe servicios de salud adecuados porque pertenezca a un nivel socioeconómico bajo. Debemos cambiar nuestra acostumbrada forma de pensar y redefinir nuestros valores como sociedad. Es inaceptable que las personas mueran porque no tienen los recursos económicos para salvar su vida o la vida de un ser querido. Hemos perdido la dirección y nos hemos acostumbrando como sociedad a aceptar lo inaceptable.
El derecho a la salud no es negociable, es un derecho que tenemos todos los seres humanos desde el momento en que nacemos. A veces en el correr de los días se nos va la vida luchando por los derechos humanos, por el derecho a la dignidad, por los derechos que pueden tener nuestros hijos discapacitados y nos olvidamos de que la lucha más importante es la que podemos enfrentar a favor de unos servicios de salud que le garanticen a nuestros hijos el derecho que tienen a recibir TODO lo que necesiten para poder tener una mejor calidad de vida.
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